Principales características
  • Los llamados coches o vehículos de hidrógeno son vehículos eléctricos, en los cuales la electricidad es producida a partir del hidrógeno que se encuentra en el depósito. Por lo tanto la mayor parte de la tecnología de tracción y gestión de la energía es la misma que en los llamados vehículos eléctricos, en los que la electricidad se encuentra almacenada en baterías.
  • Existen dos diferencias fundamentales con los vehículos eléctricos de baterías:
    • El repostaje se realiza en un tiempo similar a la de otros combustibles líquidos o gaseosos, permitiendo llenar un depósito de hidrógeno en unos 3-5 min.
    • La autonomía de los vehículos de hidrógeno alcanza actualmente los 500-650 km.
  • Para la producción de energía eléctrica en el vehículo a partir del hidrógeno del depósito es necesario un dispositivo llamado pila de combustible o celda de hidrógeno, en el cual se convierte, con una eficiencia muy alta, el hidrógeno en electricidad y agua, siendo por tanto el agua la única emisión de estos vehículos. La alta densidad energética del hidrógeno y la alta eficiencia de las pilas de combustible permiten que este tipo de vehículos eléctricos tengan una alta autonomía.
  • El consumo de electricidad en un vehículo de pila de combustible es similar a un vehículo eléctrico, y equivalente a un consumo de hidrógeno de cerca de 0,9 kg/100 km.
  • Se espera que exista próximamente en España un mercado de distribución de hidrógeno como combustible de automoción, que permita fijar un precio nacional para el mismo. Actualmente solo existe en países como Alemania, donde se ha fijado en 9,5 €/kg (lo que supone un coste de menos de 1 € por cada 1.000 km recorridos).

 

Más detalles técnicos

  • El hidrógeno es un vector energético muy versátil, ya que, al igual que la electricidad, se puede obtener de diversas fuentes de energía primaria, siendo un complemento muy interesante para las energías renovables intermitentes que requieren un sistema de almacenamiento limpio y eficiente. El hidrógeno, en este sentido, funciona como almacén y distribución de las energías renovables. El hidrógeno es el combustible que presenta la mayor densidad energética por unidad de masa. 1 kg de hidrógeno libera casi el triple de energía que 1 kg de gasoil, de gasolina o de gas natural, y no emite dióxido de carbono, sólo vapor de agua. A partir del hidrógeno se puede obtener energía eléctrica, mecánica o térmica, con altos rendimientos y nulas emisiones de CO2. Estas cualidades promueven al hidrógeno como un combustible alternativo muy interesante.
  • El hidrógeno como vector energético en automoción tiene su principal aplicación/uso a través de las pilas de combustible: permite generar electricidad y calor de manera eficiente, fiable y con agua como única emisión. El uso del hidrógeno de manera directa en las pilas de combustible para la obtención de electricidad se considera un claro ejemplo de tecnología limpia: el proceso se basa en la oxidación electroquímica de hidrógeno para formar agua, obteniendo al mismo tiempo electricidad.
  • Los vehículos eléctricos de pila de combustible son en parte vehículos híbridos, pues disponen también de un sistema de potencia auxiliar (batería o supercondensadores) que permite reducir la demanda de potencia pico de la pila de combustible (en arranque y aceleración). Además, este sistema auxiliar mejora la eficiencia, ya que se utiliza para almacenar la energía generada por el sistema de frenos regenerativos y otros sistemas de gestión eléctrica ya utilizados en los vehículos eléctricos de baterías.

 

Más información: Asociación Española del Hidrógeno (AeH2).