Otra información de interés
  • En la actualidad, los diferentes fabricantes de automóviles cuentan ya con vehículos eléctricos de pila de combustible. Se destacan una serie de marcas que están ya comercializando vehículos fabricados en serie, o que están próximas a hacerlo: Hyundai (con su ix35 Fuel Cell) y Toyota (con su Mirai) están ya comercializando estos vehículos en Estados Unidos, Europa, Corea del Sur y Japón. Honda, Daimler, Nissan, Ford, BMW, entre otras, se han comprometido a comenzar con la comercialización entre 2016 y 2020.
  • Los vehículos eléctricos de pila de combustible ya están en el mercado y son muchos los países que disponen de programas de apoyo al desarrollo e implantación de una infraestructura de estaciones de servicio de hidrógeno, entre los que destacan EE.UU., Japón, Corea, Alemania, Reino Unido, Francia o los países escandinavos.
  • Los diferentes países que ya son punteros en el desarrollo de estas tecnologías están llevando a cabo planes para implantar el vehículo de pila de combustible y una infraestructura de estaciones de servicio de hidrógeno. Estos planes están orientados a medio y largo plazo, con el objetivo de que el desarrollo comercial de las tecnologías arranque en 2015 y se asiente entre 2025 y 2030.
  • La viabilidad económica de estos vehículos está ligada a la reducción de los costes de producción de las pilas de combustible, a la mejora de los sistemas de almacenamiento del hidrógeno en los vehículos y, sobre todo, al desarrollo de una infraestructura de estaciones de repostaje.
  • La posición de España respecto al mercado de las tecnologías del hidrógeno se considera muy favorable, debido entre otras causas a su gran capacidad en el área de las energías renovables.
  • Las tecnologías del hidrógeno y las pilas de combustible podrían mejorar sensiblemente los sistemas renovables del futuro, de forma que sean más eficientes y permitan acoplar mejor la demanda eléctrica con la producción. Esta mejora tecnológica contribuiría a paliar nuestra dependencia de los combustibles fósiles y además reduciría las emisiones de CO2 de manera directa, tanto por la potenciación de las fuentes renovables como por la mejora en eficiencia.
  • El empleo del hidrógeno como vector energético puede tener un papel de vital importancia en la transición hacia un sistema energético sostenible, pero además, aumenta la seguridad en el suministro y permitiría reducir la dependencia energética.
  • La tecnología del hidrógeno y las pilas de combustible está madura, es segura y está a punto para su uso/desarrollo en el transporte. Además, el proceso de comercialización y uso del hidrógeno en transporte ya ha comenzado, en diferentes segmentos de mercado, como es en vehículos, autobuses y carretillas elevadoras.
  • Las emisiones de gases efecto invernadero (GEI) en el vehículo eléctrico de pila de combustible dependen principalmente del método que se utilice para la producción del hidrógeno, que se usará como combustible para alimentar a la pila de combustible. Si el hidrógeno se produce a partir de energías renovables, las emisiones de CO2 son nulas. Además, cabe destacar que el uso del hidrógeno en estos vehículos solo produce calor y vapor de agua, lo que supone grandes ventajas medioambientales.
  • Según la Agencia Internacional de la Energía, los vehículos eléctricos de pila de combustible ofrecen mayor valor de reducción de emisiones de CO2 (g/km) para una mayor autonomía en comparación con otros combustibles alternativos.

Hidrógeno-gráfico
Datos comparativos de las emisiones de CO2 (WTW: del pozo a la rueda) vs el rango de los diferentes vehículos según tecnología (vehículos eléctricos de batería BEV, vehículos híbridos enchufables PHEV, vehículos de combustión interna ICE, vehículos eléctricos de pila de combustible FCEV). Fuente: “Technology Roadmap: Hydrogen and Fuel Cells” (Agencia Internacional de la Energía. IEA, Junio 2015).

  • La introducción en masa de estos vehículos en el mercado (incremento de ventas) llevará pareja una reducción de costes de la tecnología asociada, como son las pilas de combustible, componentes, depósitos de almacenamiento de hidrógeno, etc., y por lo tanto de los propios vehículos.

 

Más información: Asociación Española del Hidrógeno (AeH2).